Existen muchos errores que se cometen a la hora de redactar un texto. Uno de ellos, y tal vez el más común, es olvidarnos de todo el proceso previo a la acción de redactar. Muchas veces nos lanzamos a escribir un texto sin pasar por un paso imprescindible: La planificación. ¿Qué significa esto? Que antes de sentarnos frente al computador, un cuaderno o una hoja de exámenes tenemos que hacer el ejercicio de la esquematización de nuestras ideas. Si bien es cierto que podemos ir organizando el texto en el camino, un planeamiento previo nos ahorrará tiempo en el proceso de redacción, le dará una lógica a nuestros escritos y hará que nuestro producto final un texto sólido.

El no pasar por esta etapa previa a la redacción causa muchas veces que nuestros escritos carezcan de coherencia y, por ende, se desluzca nuestro trabajo final. Se nota cuando un estudiante simplemente ha escrito un texto sobre la marcha, sin tener en claro un rumbo fijo. Por ello, es recomendable tener en cuenta las siguientes preguntas antes de comenzar con nuestra travesía.

A.   Plantea tu tema

¿Cuál es el tema que voy a desarrollar?

Antes de escribir tenemos que tener en claro el asunto general que vas a desarrollar en tu escrito. El tema tiene que ser conciso pero preciso, pues será lo primero que informe y guie al lector a tu texto. Un buen tema condensa en pocas palabras el eje central de nuestro trabajo. Sin delimitar tu tema mejor no te lances a escribir un texto, ya que puedes terminar con un producto sin rumbo.

B.   Revisa información previa

¿Qué se ha dicho sobre nuestro tema?

Una vez tenemos delimitado nuestro tema debemos iniciar con una exhaustiva búsqueda de información del mismo. Estar bien informado sobre el tema que desarrollaremos es vital para darle unidad, coherencia y sustancia a nuestro escrito. Asimismo, una vez tenemos claro aquello que se ha escrito sobre nuestro tema de estudio podremos también saber con qué podemos contribuir a la generación de contenido.

C.   Lluvia de ideas

¿Qué información podría introducir en mi texto para responder a mi objetivo principal?

Una vez nos hemos informado sobre nuestro tema es hora de tener un lluvia de ideas de, valga la redundancia, las ideas principales que van a dar contenido a nuestro trabajo. En esta parte, debemos recordar, simplemente vamos a apuntar todas las ideas, palabras claves, preguntas o información que consideramos que podrían ser relevantes para desarrollar nuestro tema. No obstante, cuando desarrollemos este paso debemos siempre tener en mente el objetivo principal que hemos delimitado a un inicio para no perdernos en el camino.

D.   Esquema de contenido y estructura del texto

¿Cómo voy a estructurar mis ideas en un texto sólido?

El esquema es la base de todo el texto académico, pues organiza de manera jerárquica todas nuestras ideas. En esta parte, en primer lugar, tenemos que tener en cuenta la naturaleza del texto que voy a desarrollar (¿Qué es? ¿Es un ensayo, una monografía, una tesis, una reseña, una entrada para un blog, etc.?). De esta forma, vamos a poder estructurar el texto según los diferentes formatos que existe para cada tipo de documento. Asimismo, debemos jerarquizar nuestras ideas y, además, poder garantizar una relación lógica entre ellas.

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